Cómo escoger la mejor mampara para una ducha a ras de suelo
Las duchas a ras de suelo tienen muchas ventajas. Por un lado, se integran a la perfección en baño, de modo que visualmente son más ligeras. Además, son más seguras, puesto que no hay obstáculos que salvar para entrar en ellas. Y, por si fuera poco, se limpian con gran facilidad.
La gran duda puede surgir al elegir la mejor mampara. La variedad de modelos es amplia, por eso conviene escoger teniendo en cuenta tanto las dimensiones de la ducha como las del propio baño. También habrá que pensar en la seguridad.
1. Mejor sin perfiles
En una ducha a ras de suelo, lo más aconsejable es optar por mamparas sin perfilería. Si el pavimento de la ducha es igual al del resto del baño, no romperá la continuidad visual y el espacio parecerá más amplio y más limpio.
Además, al carecer de perfiles, el acceso a la ducha será más seguro, especialmente para personas con dificultades de movilidad. Por otra parte, su limpieza es más sencilla, puesto que no se acumula agua en ninguno de sus elementos y no hay riesgo de que aparezca moho.
2. Paneles fijos
Lo más sencillo, discreto, económico y también práctico será poner un solo panel fijo. Sin embargo, es una solución solo apta para duchas de grandes dimensiones. Hay que tener en cuenta que la mampara debe tener una anchura mínima para garantizar que el agua no pueda salpicar hacia fuera. Y, al menos, debe ocupar la mitad o dos tercios del plato, para que el acceso a ella sea cómodo.
3. Paneles combinados
Para duchas a ras de suelo más pequeñas, una solución es colocar un panel fijo y otro abatible. Si hace esquina, en el lado más corto se puede colocar otro panel fijo. Se consigue así disponer de hueco suficiente para acceder a la ducha y un espacio interior completamente estanco.
Si se opta por esta solución, sin embargo, es importante tener en cuenta un aspecto muy importante: las puertas batientes necesitan espacio para abrirse. Por ello, no puede haber obstáculos en su recorrido. Si así fuera, habrá que optar por otro sistema de apertura.
4. Puertas correderas
A simple vista, puede parecer que este tipo de puertas no son las más indicadas para una ducha a ras de suelo si no queremos obstáculos para acceder a ella. Sin embargo, también hay mamparas correderas sin raíles inferiores.
Estas mamparas son perfectas para duchas a ras de suelo más pequeñas o cuando no haya posibilidad de colocar una puerta abatible. Lo habitual es que tengan un panel fijo y otro corredero, pero pueden tener más. En duchas de esquina, en el lado más corto se puede instalar solo un panel fijo o combinarlo con uno corredero, según el ancho que tenga el plato.
Como ves, puedes elegir entre mamparas muy diferentes para un plato de ducha a ras de suelo. Lo más importante es, por un lado, tener muy en cuenta el espacio alrededor de la ducha y las dimensiones de esta y, por otro, elegir siempre vidrios templados o de seguridad de alta resistencia.