Ideas de decoración para compartir un baño con niños pequeños
Compartir un baño con niños a veces es complicado. Ellos deben tener lo imprescindible a mano, pero hay productos y utensilios que deben estar bien guardados. No solo eso, además debemos hacerlo accesible para que su estatura no sea un impedimento para su higiene. Y aún queda otro aspecto importante: dar un toque especial a la decoración.

¿Es imposible lograr el baño perfecto para todos? Teniendo unos pequeños consejos en cuenta, no lo es. Te damos algunas ideas.
1. Un toque de color
Empezamos con la decoración. El blanco es perfecto para el baño porque refleja la luz y da sensación de higiene y amplitud. Pero cuando lo van a usar niños, hace falta la alegría que da el color. Paredes en colores como azules, verdes o rosas ayudan crear un ambiente más acogedor o divertido.
Pero si tu baño es blanco y no quieres pintar ni cambiar los revestimientos, hay mil formas de introducir algo de colorido. Lo más sencillo es poner alguna cenefa o vinilo decorativo. Son económicos y se colocan con gran facilidad porque son adhesivos. Ahí, precisamente, tienes otra gran ventaja: podrás quitarlos sin problemas cuando los niños se hagan mayores.
Otra manera de introducir color es en el mueble del lavabo, y no será necesario que lo cambies, siempre puedes pintarlo si no quieres gastar mucho. O puedes cambiar los viejos tiradores por otros más divertidos.
Más ideas: cestas de mimbre de colores para sus juguetes acuáticos, cambiar los accesorios por otros de formas y colores más llamativos o poner colgadores infantiles de ventosa para sus toallas y utensilios de aseo.

2. Cuestión de altura
A los niños les cuesta llegar al lavabo o sentarse en el inodoro. Por ello, en un cuarto de baño compartido es esencial facilitarles un poquito las cosas. La solución más sencilla es un pequeño alzador, pero hay otras ideas que son mucho más prácticas.
Una muy fácil e ingeniosa es hacer un cajón extraíble a medida y ponerlo en la parte inferior del mueble del lavabo, si este tiene patas o está suspendido. Llegarán sin problemas al grifo y sabrán dónde están sus cosas si lo decoras con motivos infantiles. Además, ese espacio de almacenaje extra siempre vendrá bien.
Pero los niños no solo deben llegar al grifo (que, por su seguridad, es mejor que sea termostático) también deben poderse ver bien en el espejo de baño. Por eso, lo más práctico es que sea grande para que cubra desde el lavabo hasta una altura suficiente para que los papás también puedan usarlo sin problemas.
3. Un espejo diferente
Al compartir baño con niños pequeños hay que pensar en todo. Y con ello no dejamos de hablar de espejos. Con ellos se puede conseguir un efecto muy decorativo si tienen un marco de color a juego con el mueble o los accesorios. Y también hay espejos en forma de nube, de estrella o de gota de agua que le darán un aire divertido al baño. Pero si se necesita espacio de almacenaje, un espejo con armario oculto es la solución ideal.

4. Cuestión de seguridad
Es importante que los niños tengan sus cosas a mano, pero también lo es que ciertos productos o utensilios nunca estén a su alcance. Lo habitual es colocar cierres de seguridad en aquellas puertas o cajones que no queramos que abran. Pero no es la única solución. Un pequeño mueble auxiliar colgado o unas sencillas estanterías pueden ser la solución perfecta para dejar fuera de su alcance tijeras, perfumes o maquillajes.
¿Y qué ocurre con la bañera? Cuando son muy pequeños es imprescindible, pero cuando empiezan a crecer, el plato de ducha es más seguro. En caso de que vayas a hacer obra, lo mejor es una ducha a ras de suelo, evitarás tropiezos y, además, visualmente, el baño ganará mucho.
Compartir un baño con niños pequeños es mucho más que compartir espacio, hay que conseguir que sea funcional y práctico para todos sin perder por ello de vista el estilo. Y, como has visto, es posible incluso en los cuartos de baño más pequeños.