¿Abatibles, correderas o plegables? Te ayudamos a elegir la mampara de ducha ideal para tu baño
A la hora de elegir una mampara de ducha conviene no precipitarse. Es normal fijarse primero en el aspecto estético, pero nunca hay que perder de vista la funcionalidad y, de manera muy especial, el espacio disponible. De él puede depender el tipo de apertura de la mampara.
Si tienes dudas, presta atención a las ventajas e inconvenientes de cada tipo de mampara y luego fíjate bien tanto en las dimensiones como en la distribución del baño. Verás cómo la elección será mucho más sencilla.
Mamparas abatibles
Estas mamparas son muy cómodas, ya que se abren en un ángulo de 90º para dejar un gran espacio de paso. Esta cuestión es muy importante si en casa viven personas que tengan dificultades de movilidad. Además, necesitan muy poca perfilería, de modo que también son discretas.
A cambio, tienen un inconveniente: las puertas requieren de espacio suficiente para poder abrirse. Si el baño es pequeño o hay algún sanitario muy cerca, este puede ser un problema. La forma de solventarlo sería que la puerta abriera hacia la ducha, pero resultará muy incómodo y poco práctico.
Otra cuestión que no hay que olvidar es que en duchas amplias se puede combinar una puerta abatible con un panel fijo, tanto en el frontal como en el lateral. Y, si la ducha es pequeña, tiene dos lados abiertos y no hay problemas de espacio, siempre se puede optar por una mampara con dos puertas abatibles (frontal y lateral), así el acceso será mucho más amplio.

Es la solución perfecta para baños pequeños o con algún elemento cerca de la ducha que impide la apertura de la puerta. En este caso, las hojas se deslizan hacia un lateral y quedan recogidas de modo que no ocupan espacio.
En este tipo de apertura debes tener en cuenta una cuestión esencial, que para acceder a la ducha vas a necesitar un hueco mínimo de 60 cm. ¿Por qué es importante? Porque de ello puede depender el número de hojas.
Imaginemos que se trata de un frontal entre paredes de 90 cm: en ese caso necesitarías una mampara de tres hojas para disponer de un acceso cómodo. No ocurrirá lo mismo si la mampara es de esquina, en ese caso sí podrías poner una de solo dos hojas y apertura angular.
El mayor problema de este tipo de mamparas es que por lo general requieren de mayor perfilería, cuestión que repercute en el precio. Hoy, sin embargo, hay modelos que consiguen reducirla a la mínima expresión y que son realmente bonitos.

Fuente: oakridgeremodels
Es una solución intermedia. En este caso, las puertas se abren hacia el interior de la ducha y se recogen sobre sí mismas. Tienen la ventaja de que dejan un gran acceso (al igual que las abatibles) y no ocupan espacio (como las correderas). Es, por tanto, una solución perfecta para baños pequeños con platos de ducha también pequeños.
Otros consejos para elegir la mampara de ducha
Además del sistema de apertura, debes fijarte bien en otros aspectos antes de elegir definitivamente la mampara de la ducha:
* La mampara debe tener suficiente altura para evitar salpicaduras.
* El cristal debe ser de alta resistencia.
* Si hay personas con movilidad reducida conviene evitar perfiles.
* También conviene evitar los perfiles en baños pequeños, ya que restan sensación de amplitud.
* Si es un baño que va a usar niños y las puertas son correderas, lo mejor es que tengan rodamientos dobles para ganar en resistencia.
* Hay que asegurarse de que tienen buenas juntas de estanquidad para evitar que el agua se salga.
* Merece la pena pagar algo más por cristales con tratamientos antical, sobre todo en mamparas con hojas correderas, más difíciles de limpiar.
Todos estos consejos te ayudarán a elegir la mampara de baño que realmente necesitas, tanto en el aspecto práctico como en el funcional y el estético. Y recuerda que tan importante es elegir mampara como instalarla de la forma adecuada, por ello, el mejor consejo es dejarlo en manos de profesionales.